Esta historia del cercanías veo una vez más que se estan equiparando cosas que no vienen al caso, manzanas y peras. No se puede equiparar una ampliación del servicio de cercanías con trenes que ni siquiera pretenden tener una función social. Se ha dicho antes aquí en el foro, hubiera bastado con acercar la línea al pueblo de San Martín de la Vega para darle algo de sentido. No iba a ser rentable un ramal solo para dar servicio al parque Warner, pero un ramal hasta el pueblo de San Martín y que no requiriese trasbordo hubiera sido cuanto menos interesante. No puede ser que por culpa de un historial de despilfarro comencemos a poner etiqueta de despilfarro a actuaciones que sí podrían tener sentido, sobre todo cuando hablamos del ámbito de cercanías y regionales. En estos servicios justamente debería de haber un agresivo incremento en la oferta, ofreciendo más líneas radiales y otras tantas transversales que rompan con el esquema puramente radial (léase para Barcelona una R8 bien llevada a cabo, con sus intercambiadores y frecuencia decente). El error de concepto está en que el tren convencional, el que debería de ser para llegar a muchos sitios, no lo percibamos como tal sino como un transporte que sólamente es interesante para llegar a la gran ciudad desde las poblaciones que tienen una estación, no como la parte fundamental de una gran red de transportes. Mientras tanto el AVE, que sobra en su totalidad, se pelean las regiones con uñas y dientes para que les llegue (desde Madrid claro está).
Yo sí lloraré el cierre de este ramal. No por lo que fué, sino por lo que podía haber sido si no se hubieran hecho las cosas a medias. Increíble que constantemente estemos dispuesto a darle de hostias a lo más frágil e indispensable, mientras que nos resignamos a un despilfarro para fortalecer a aquello que es fuerte por si mismo y no aporta ningun servicio básico.
Cuando este país haya quebrado y la gente tenga que pelearse por un trozo de pan, ya ni hablar de gasolina para los coches, nos preguntaremos como fuimos tan GILIPOLLAS (con perdón pero no hay otra palabra) de no fortalecer los servicios más básicos y universales cuando teníamos varias veces la cantidad de dinero que haría falta, desperdiciado en memeces. Porque eso es el AVE contrapuesto a la inversión necesaria en regionales y cercanías, una vil memez. Le ponemos pegas al gasto en ferrocarril convencional, aunque se trate de una fracción de la inversión que requiere un AVE, dejando castrados a proyectos con infinitamente más rendimiento social.
No entiendo cuantas veces la mentalidad cortoplacista de este país tiene que volver como un búmerang a castigar a la sociedad hasta que nos demos cuenta que hay que pensar más lejos que de aqui a cuatro años como hacen los políticos, que hay que estar por encima del electoralismo y pensar en la rentabilidad de las inversiones, no sólamente en si podremos venderle nuestro voto al caudillo de turno porque nos deja ir a aplaudir un tren que tarde nosekuanpocos minutos a Barcelona (y que nunca tomaremos porque es tan caro que mejor voy en coche) mientras dejamos que se PUDRA todo lo que queda entre medio.






