La odisea comenzó hace dos días, el 28 de abril. Compré mi primera T-Usual, en las máquinas de autoventa de Sabadell-Plaça Major FGC. No sé cómo van las impresiones de las tarjetas, la cosa es que las letras de toda la margen izquierda no salieron impresas, y la flecha de compra impresa en la tarjeta no se veía tampoco, claramente. Estos detalles al parecer no eran relevantes, hasta lo que relataré el día de hoy.
Validé la tarjeta en los tornos de Renfe de Cerdanyola del Vallès. La impresión apenas se veía, la fecha de validez ni se distinguía y sólo por el ticket de compra de la tarjeta podía justificar la validez de la misma en caso de problemas.
La siguiente "broma" de nuestro querido Renfe, aparte de ponerte más frecuencia en horas valle y dejarte tirado en las horas punta, fue doblarme el pico de la tarjeta en uno de los tornos de salida de Sagrera meridiana, por el lado del Metro. Esto no afectó al funcionamiento de la tarjeta, por suerte, pero esta mañana la validadora derecha de Barberá, sentido Manresa, se tragó la tarjeta, y tras retenerla unos segundos, la escupió por donde la había metido, pero para mi sorpresa, me abrió la puerta, por lo que supuse que pese a esta situación anormal, todo estaba bien.
Lo que ya no ha estado bien ha sido hoy al coger el 10. El conductor me ha explicado que no puede hacer un bescanvi, y que debido al COVID sólo pueden hacer bescanvis de las tarjetas de su operador. Me ha mandado a la estación Sur, indicándome que allí me harían el cambio, así que tenía que jugármela, pese a que la tarjeta la he comprado en Catalans. La taquillera me puso pegas alegando, entre otras cosas que como la máquina no le leía los datos de la tarjeta, y las impresiones por delante y por detrás estaban defectuosas, tenía que meterme en el bus y pedirle al conductor que me llevase hasta una estación de FGC para hacer el bescanvi (lo más cerca era con el 8 y el 10, Can Feu, y con el 1, Plaza Major), algo completamente absurdo, aportando el ticket de compra, mi DNI y la tarjeta defectuosa, viniendo del bus desde el centro, siendo la estación Sur el punto precisamente más alejado de los FGC, donde además tampoco tenía garantías de que me pudieran hacer el bescanvi, pues me había parecido cuando compré la tarjeta que algo se informaba al respecto.
Finalmente la taquillera me hizo el bescanvi, supongo que por no hacerme dar un tour por mi ciudad y porque le repetí al menos tres veces, que excepto la impresión de compra de la tarjeta, la primera validación, el doblez de la punta y la inutilidad de la tarjeta, me los habían provocado validadoras de Rodalies Renfe. Y porque si estoy usando una T-Usual, no es cosa que por un virus, sólo pueda usarla dos días (ni siquiera llegaba a dos días) porque las validadoras, por supuesto, no se limpian ni se desinfectan -ni se modernizan-.
Me reservo comentarios ante que en esta situación, tengan que pasar estas cosas.
👍0👎0