Re: Limitaran a 80 km/h totes les vies metropolitanes de BCN
Publicat: 28 jul. 2009, 11:21
De La Vanguardia en paper:
Stop a Trànsit
La Cambra de Comerç pide aplazar el plan de la velocidad variable
ANTONI LÓPEZ - Barcelona
La Cambra de Comerç quiere una tregua en el calendario de aplicación del sistema de velocidad variable en los accesos a Barcelona. Un estudio sobre el tema, encargado por la entidad al grupo de investigación en ingeniería de carreteras de la Universidad Politécnica de Valencia, y presentado ayer con el aval del RACC, Abertis y el gremio de garajes, recomienda aplazar, al menos un año, la extensión del control dinámico de la velocidad a nuevos tramos. El Servei Català de Trànsit (STC) aplica la medida en la C-31 (19,4 km entre Castelldefels y la plaza Cerdà) y la C-32 (14,3 km de Castelldefels al nudo del Llobregat) desde el 15 de enero, y ha previsto ampliarla en todos los accesos a la capital. Pasado el verano se aplicará en la AP-2 y B-23 hasta la Diagonal y en el 2010 en los accesos norte y en el corredor AP-7 / B-30 entre Mollet y El Papiol. "No queramos correr, no se trata de aplicar un sistema y querer obtener resultados en dos días", razona el presidente de la Cambra, Miquel Valls, a la luz de estos proyectos. La Cambra argumenta que la tregua permitiría "disponer de un periodo de maduración más prolongado que permitiría optimizar la eficiencia del sistema y facilitaría una mayor sensibilización por parte de los usuarios". El catedrático Alfredo García, director del informe, aboga por "parar y hacer un estudio serio y en profundidad para analizar el sistema" de velocidad variable. "La medida supera con creces lo que se ha hecho en otros países", afirma, y cuestiona la representatividad de las conclusiones extraídas hasta ahora.
A finales de mayo, tras cuatro meses y medio de aplicación, el SCT concluyó que el sistema redujo en un 25% las congestiones en longitud y duración y que el índice de accidentalidad cayó un 51,72%. Un periodo de evaluación demasiado corto, en opinión de Alfredo García, a cuya presentación asistieron directivos de la Cambra, responsables de empresas, del RACC y del Gremi de Garatges de Barcelona
Representantes de la Cambra y los autores del estudio han presentado sus conclusiones a los responsables de Trànsit y esperan que el SCT sea sensible a sus peticiones en atención a las lagunas que todavía presenta la velocidad variable. Se propone, en este sentido, fijar un rango de velocidades de entre 50 y 100 km/ h en los tramos afectados, "sin límites inferiores a 80 km/ h a excepción de que se produzca una aproximación a una retención o accidente, o las propias situaciones de una congestión". "Nunca debería utilizarse un límite variable de 40 km/ h o inferior. Velocidades de 40 y 50 km/ h proporcionan beneficios similares en la seguridad vial, pero el aumento del tiempo de viaje es muy superior para límites de 40 km/ h". Precisamente, el rango aplicado por Trànsit oscila entre 80 km/ hy 40 km/ h. "A50km/ h estás absolutamente advertido del límite de velocidad, bajar todavía más resulta avasallador para el conductor", razona García.
Los expertos recomiendan una sola señal luminosa, en lugar de una por carril como ahora, acompañada de un panel con la causa de la modificación del límite. También abogan por apagar el sistema de gestión variable cuando se produzca un bloqueo del tránsito, "para ganar credibilidad y para movilizar rápidamente la circulación después del colapso". En otro orden, el sistema de Barcelona no incorpora mecanismos para reducir los límites atendiendo a la meteorología adversa, como la nieve o la niebla; las estaciones de control ambiental deberían situarse en el entorno de las carreteras (actualmente se sitúan en los pórticos), y no se han desarrollado mediciones de la contaminación acústica.
El sistema mide la congestión en función de las velocidades e intensidades, en tanto el estudio de la Politécnica de Valencia considera preferible utilizar como variable principal la ocupación de la vía, "ya que es más consistente ante variaciones aleatorias y meteorológicas".
La Cambra de Comerç aplaude que Trànsit adopte medidas para reducir la congestión en los accesos a Barcelona. "El estudio no pretende generar polémica, ni enmendar la plana a nadie, ni mucho menos pretende controlar al Govern, sino convertirse en un elemento de debate", manifestó el vicepresidente primero, Juan Manuel Basáñez.
Es muy probable, sin embargo, que el informe caiga en saco roto, que el Servei Català de Trànsit mantenga el calendario de extensión de la velocidad variable y no atienda la tregua solicitada por la Cambra. En declaraciones a Europa Press, el director del SCT, Josep Pérez Moya, afirmó que la licitación per implantar el sistema entre Martorell y Molins de Rei (A-2 / B-23) está en trámite y no habrá marcha atrás.
Según Pérez Moya, pese a la precipitación que implícitamente se desvela en el detallado análisis de la Universidad Politécnica de Valencia, Trànsit está desarrollando de forma prudente su plan de control dinámico de la velocidad en los accesos a Barcelona. Los conductores que rebasan los límites en los tramos afectados son multados desde el pasado 1 de junio.
El estudio de la Politécnica de Valencia desmonta algunos de los argumentos de Trànsit para implantar el límite a 80 km/ h en los accesos. Señala, en este sentido, que el nivel de contaminación a 90 km/ h es inferior y que el exceso de velocidad incide únicamente en el 2% de los accidentes con víctimas. "Lo que aumenta el riesgo de accidente es la dispersión de velocidades en el flujo, no la velocidad", explica Alfredo García. En cualquier caso, el catedrático ve un sinsentido las grandes limitaciones en vías pensadas para velocidades altas. "O se aumenta el límite de 80 km/ h o se adapta la infraestructura a él estrechando los carriles", razona. Juan Manuel Basáñez cree que el 80 km/ h "no hace pensar a la gente que la Administración quiere que pueda circular mejor".
Stop a Trànsit
La Cambra de Comerç pide aplazar el plan de la velocidad variable
ANTONI LÓPEZ - Barcelona
La Cambra de Comerç quiere una tregua en el calendario de aplicación del sistema de velocidad variable en los accesos a Barcelona. Un estudio sobre el tema, encargado por la entidad al grupo de investigación en ingeniería de carreteras de la Universidad Politécnica de Valencia, y presentado ayer con el aval del RACC, Abertis y el gremio de garajes, recomienda aplazar, al menos un año, la extensión del control dinámico de la velocidad a nuevos tramos. El Servei Català de Trànsit (STC) aplica la medida en la C-31 (19,4 km entre Castelldefels y la plaza Cerdà) y la C-32 (14,3 km de Castelldefels al nudo del Llobregat) desde el 15 de enero, y ha previsto ampliarla en todos los accesos a la capital. Pasado el verano se aplicará en la AP-2 y B-23 hasta la Diagonal y en el 2010 en los accesos norte y en el corredor AP-7 / B-30 entre Mollet y El Papiol. "No queramos correr, no se trata de aplicar un sistema y querer obtener resultados en dos días", razona el presidente de la Cambra, Miquel Valls, a la luz de estos proyectos. La Cambra argumenta que la tregua permitiría "disponer de un periodo de maduración más prolongado que permitiría optimizar la eficiencia del sistema y facilitaría una mayor sensibilización por parte de los usuarios". El catedrático Alfredo García, director del informe, aboga por "parar y hacer un estudio serio y en profundidad para analizar el sistema" de velocidad variable. "La medida supera con creces lo que se ha hecho en otros países", afirma, y cuestiona la representatividad de las conclusiones extraídas hasta ahora.
A finales de mayo, tras cuatro meses y medio de aplicación, el SCT concluyó que el sistema redujo en un 25% las congestiones en longitud y duración y que el índice de accidentalidad cayó un 51,72%. Un periodo de evaluación demasiado corto, en opinión de Alfredo García, a cuya presentación asistieron directivos de la Cambra, responsables de empresas, del RACC y del Gremi de Garatges de Barcelona
Representantes de la Cambra y los autores del estudio han presentado sus conclusiones a los responsables de Trànsit y esperan que el SCT sea sensible a sus peticiones en atención a las lagunas que todavía presenta la velocidad variable. Se propone, en este sentido, fijar un rango de velocidades de entre 50 y 100 km/ h en los tramos afectados, "sin límites inferiores a 80 km/ h a excepción de que se produzca una aproximación a una retención o accidente, o las propias situaciones de una congestión". "Nunca debería utilizarse un límite variable de 40 km/ h o inferior. Velocidades de 40 y 50 km/ h proporcionan beneficios similares en la seguridad vial, pero el aumento del tiempo de viaje es muy superior para límites de 40 km/ h". Precisamente, el rango aplicado por Trànsit oscila entre 80 km/ hy 40 km/ h. "A50km/ h estás absolutamente advertido del límite de velocidad, bajar todavía más resulta avasallador para el conductor", razona García.
Los expertos recomiendan una sola señal luminosa, en lugar de una por carril como ahora, acompañada de un panel con la causa de la modificación del límite. También abogan por apagar el sistema de gestión variable cuando se produzca un bloqueo del tránsito, "para ganar credibilidad y para movilizar rápidamente la circulación después del colapso". En otro orden, el sistema de Barcelona no incorpora mecanismos para reducir los límites atendiendo a la meteorología adversa, como la nieve o la niebla; las estaciones de control ambiental deberían situarse en el entorno de las carreteras (actualmente se sitúan en los pórticos), y no se han desarrollado mediciones de la contaminación acústica.
El sistema mide la congestión en función de las velocidades e intensidades, en tanto el estudio de la Politécnica de Valencia considera preferible utilizar como variable principal la ocupación de la vía, "ya que es más consistente ante variaciones aleatorias y meteorológicas".
La Cambra de Comerç aplaude que Trànsit adopte medidas para reducir la congestión en los accesos a Barcelona. "El estudio no pretende generar polémica, ni enmendar la plana a nadie, ni mucho menos pretende controlar al Govern, sino convertirse en un elemento de debate", manifestó el vicepresidente primero, Juan Manuel Basáñez.
Es muy probable, sin embargo, que el informe caiga en saco roto, que el Servei Català de Trànsit mantenga el calendario de extensión de la velocidad variable y no atienda la tregua solicitada por la Cambra. En declaraciones a Europa Press, el director del SCT, Josep Pérez Moya, afirmó que la licitación per implantar el sistema entre Martorell y Molins de Rei (A-2 / B-23) está en trámite y no habrá marcha atrás.
Según Pérez Moya, pese a la precipitación que implícitamente se desvela en el detallado análisis de la Universidad Politécnica de Valencia, Trànsit está desarrollando de forma prudente su plan de control dinámico de la velocidad en los accesos a Barcelona. Los conductores que rebasan los límites en los tramos afectados son multados desde el pasado 1 de junio.
El estudio de la Politécnica de Valencia desmonta algunos de los argumentos de Trànsit para implantar el límite a 80 km/ h en los accesos. Señala, en este sentido, que el nivel de contaminación a 90 km/ h es inferior y que el exceso de velocidad incide únicamente en el 2% de los accidentes con víctimas. "Lo que aumenta el riesgo de accidente es la dispersión de velocidades en el flujo, no la velocidad", explica Alfredo García. En cualquier caso, el catedrático ve un sinsentido las grandes limitaciones en vías pensadas para velocidades altas. "O se aumenta el límite de 80 km/ h o se adapta la infraestructura a él estrechando los carriles", razona. Juan Manuel Basáñez cree que el 80 km/ h "no hace pensar a la gente que la Administración quiere que pueda circular mejor".