Extraído de la Wb de El Periodico , incluidas las "perlas" de Magdalena Alvarez
El AVE inicia hoy una nueva fase de pruebas a solo 12 km de BCN (I)
• La ministra contradice a sus técnicos y descarta que el tren pueda superar los 300 km/h alcanzados ayer
• La vibración y la poca cobertura telefónica deslucen la nueva velocidad comercial de Tarragona a Madrid
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MANUEL VILASERÓ / CRISTINA BUESA
MADRID
Al fin vuela. La línea catalana del AVE ya puede homologarse con las mejores del mundo. Ayer alcanzó sin sobresaltos los 300 kilómetros por hora que la igualan con el de Sevilla y que le permitirán cubrir el trayecto Madrid-Barcelona en un tiempo de viaje competitivo con el del puente aéreo. "1.303 días de sangre, sudor y lágrimas hemos tardado Adif y Renfe en convertir en un tren de alta velocidad la chapuza inaugurada el 11 de octubre del 2003", explicaba un técnico. No es de extrañar que la ministra de Fomento hablara de "hito histórico". Magdalena Álvarez aprovechó también el viaje para anunciar que un convoy de pruebas llegará hoy mismo a las puertas de Barcelona. Empiezan los ensayos entre Roda de Barà (Tarragonès) y Sant Joan Despí (Baix Llobregat), a solo 12,6 kilómetros de Sants.
El tren en el que viajó la ministra solo ralentizó la marcha cuando entre Calatayud y Guadalajara se encontró con un Altaria y bajó a 30 kilómetros por hora hasta que pudo adelantarlo. Pese a ello, llegó a Madrid con cinco minutos de adelanto.
El único sobresalto del día lo vivieron los hombres de Renfe en tierra, cuando la ministra anunció que la velocidad comercial de la línea será de 300 kilómetros por hora y nunca la superará. ¿Estaba mal informada o sabe más que los técnicos que ayer hablaban que subir a 350 kilómetros por hora es un reto pendientes del AVE catalán en un futuro no muy lejano? Sigan leyendo.
MÁS VELOCIDAD
Los 300 kilómetros por hora alcanzados ayer son suficientes para que los trenes directos Barcelona-Madrid cubran el trayecto en dos horas y 35 minutos, el tiempo de viaje que le permitirá competir con el puente aéreo cuando el AVE llegue a la capital catalana. Es el máximo que se puede alcanzar con el nivel 1 del sistema de señalización ERTMS, el que ahora funciona el Madrid-Tarragona. Tres años y medio ha costado que el complejo mecanismo, nunca experimentado antes en el mundo, funcione a pleno rendimiento. Pero cuando el nivel 2 del ERTMS esté operativo, los trenes podrán llegar a 350 kilómetros por hora si están preparados. El modelo de Siemens sí lo está, el de Talgo tiene el tope en 330.
¿Valdrá la pena superar el punto crítico de los 300 kilómetros por hora si no lo necesita para competir? Los técnicos de Renfe fueron unánimes ayer al inclinarse por el sí. "Si la tecnología lo permite, lo lógico es que se intente", razonaba uno ellos. "Si en algunos tramos nos ponemos a más de 300 kilómetros por hora y arañamos unos minutos más, siempre será una baza con la que podremos jugar", explicaba otro. Esta flexibilidad permitiría recuperar retrasos por averías y aumentar la competitividad con el avión si se constata que con algo menos de tiempo se roban muchos más pasajeros.
Renfe no se pondrá a ello en serio como mínimo hasta mediados del próximo año. Por entonces ya habrán pasado las elecciones generales y con ellas, probablemente, la actual ministra. "Creo que lo que quería decir Magdalena Álvarez es que ella no inaugurará otro aumento de velocidad más allá de los 300", comentaba un observador imparcial con una buena dosis de mala intención. Si non è vero...
BCN EN EL 2007
Un tren pintado del color verde corporativo del administrador de infraestructuras ferroviarias (Adif) circulará desde hoy entre las estaciones del Camp de Tarragona y Sant Joan Despí. No es el mismo tren que ayer alcanzó los 300 kilómetros por hora. Es algo más corto y empezará a unos modestos 60 o 70 kilómetros por hora. Su misión será auscultar tanto el estado de la vía recién acabada como el de la catenaria.
La infraestructura quedó lista la semana pasada, según confirmó una portavoz de Adif. Solo quedan por colocar algunos tramos de catenaria correspondientes a los municipios de Sant Joan Despí y en Vilafranca del Penedès (Alt Penedès), pero ninguno de estos flecos pendientes dificulta que se circule para ver cómo responde la plataforma del tren.
Barcelona está ya a un paso. El maquinista del tren en pruebas podrá contemplar hoy desde su puesto de trabajo el casco urbano de Barcelona. Aunque esta proximidad puede convertirse en un espejismo. Solo quedan 12,6 kilómetros para la estación de Sants, pero la complejidad de la obra es en este punto enorme, sobre todo porque debe compaginarse con la circulación de Cercanías.
La ministra volvió a certificar que "alrededor de diciembre" la gran velocidad llegará al fin a la capital catalana. En esta cuestión no hubo ni
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