El tranvía se pone hoy en marcha con el doble del ruido de lo permitido
El paso de los tranvías por las nuevas zonas peatonalizadas elevará el nivel ruido casi hasta el doble del prometido por el Ayuntamiento a través del vicepresidente de la Agrupación de Interés Económico (AIE), Fernando Martínez Salcedo, quien este verano dijo que los 73 decibelios de ruido que había en la avenida de la Constitución y su entorno quedarían reducidos a 55 con la peatonalización.
De hecho, tanto la Organización Mundial de la Salud como las propias ordenanzas municipales recomiendan que no se superen los 55 decibelios de día y los 65 de noche. Sin embargo, las mediciones realizadas por ABC con un sonómetro homologado revelan que el cruce de los dos tranvías, uno por cada sentido, produce un ruido que supera los 100 decibelios, como puede comprobarse en la imagen adjunta.
Las quejas de los vecinos, que denuncian también vibraciones nunca reconocidas por el consistorio, ha obligado al Gobierno municipal a instar a los responsables del Metrocentro a tomar medidas para reducir el impacto sonoro. Así, se ha procedido a pulir las vías e incluso aplicarles un gel o vaselina que facilite el desplazamiento. también se ha pensado en lubricar las ruedas delanteras para aminorar el roce.
Pero todas estas medidas no han logrado acabar con las molestias y es apreciable el aumento del ruido al paso del tranvía. Según mediciones efectuadas en las inmediaciones de la parada de la calle San Fernando, el sonido ambiente está en torno a los 60 decibelios, que se elevan hasta 77 y 79 al pasar el convoy. Pero aún mayor es la diferencia en el entorno de la Catedral y el Archivo de Indias con casi 20 decibelios de ruido más cuando pasa el Metrocentro. Las medidas realizadas por este periódico en el sitio indicado hacen apreciar más de 20 decibelios de diferencia pues los 59 que se registran sin tráfico pasan a ser casi 80 al paso sólo de uno de los tranvías.
El tranvía que hoy será inaugurado a bombo y platillo con billete gratuito para todos los que quieran subirse a él, no llega a recorrer un kilómetro y medio del casco histórico de la ciudad. En cambio, la persistencia política ha logrado superar la polémica que le ha llovido desde todos los frentes imaginables; el más destacado los continuos aplazamientos para su puesta en servicio.
Incumplimientos Los últimos cinco meses que el llamado Metrocentro ha funcionado sin pasajeros han estado jalonados por anuncios de sucesivas fechas de inauguración, que los representantes municipales iban haciendo públicas pero no cumpliendo. Eso sí, los primeros vagones del 'trenecito' según denominación de la oposición estuvieron en exposición en la parada del Prado de San Sebastián desde la Feria de Abril, antes de las elecciones municipales, y en un sitio estratégico al coincidir con el servicio especial de Feria de Tussam, usado por miles de sevillanos los siete días de fiesta.
Al comienzo de las obras, en mayo de 2006, se anunció que los primeros billetes empezarían a venderse un año después, en la pasada primavera. Desde entonces se han ido reiterando los anuncios de sucesivos aplazamientos. Primero se aseguró que el 24 de septiembre podríamos subir a sus vagones y antes de acabar el mes, el propio alcalde dijo que se trataba de una fecha orientativa. La falta de previsión ha hecho que sólo dos semanas antes de la inauguración, hoy mismo, aún no se supiera el día elegido, anunciado a sólo siete días vista.
La decisión de que fuera un tranvía el principal medio de transporte público por el casco histórico, ya peatonalizado en una primera fase, suscitó críticas desde el principio, especialmente desde el PA, tremendamente beligerante en este tema y defensor acérrimo de que el Metro subterráneo recorriera el casco histórico. La oposición siempre consideró que el tranvía es sólo una forma de contentar a los sevillanos a los que el Gobierno municipal -coalición PSOE e IU- va a privar del Metro por el centro.
Vagones y catenarias fue el segundo capítulo de despropósitos. El impacto visual de los postes que sostienen el tendido eléctrico en una zona monumental y fundamental en Semana Santa avivó el debate en la ciudad del Guadalquivir. El problema surgió cuando el Ayuntamiento decidió que el Metrocentro empezara a funcionar con vagones provisionales, alimentados por tendido eléctrico, a la espera de que estén terminados los definitivos que funcionarán con batería entre el Archivo de Indias y el Arquillo del Ayuntamiento.
El coste del alquiler de los coches provisionales está entre los 2 y los 3 millones de euros si su funcionamiento se prolonga hasta 18 meses. Para sustituirlos deben llegar los de batería que librarán de catenarias el entorno de la Catedral. Para ello, los entre 15 y 17 vagones costarán alrededor de 22 millones de euros. Pese a las críticas de la oposición la catenarias y sus postes se instalaron, incluso en dos colores en la plaza de Don Juan de Austria, negros hacia la calle San Fernando y blancos los instalados en Carlos V. Precisamente en esa misma avenida comenzaron a instalarse los raíles en agosto del años pasado. Hasta ahora, el coste total del que inicialmente llamaron Metrocentro se eleva a 80 millones de euros, cifra criticada por la oposición que no se resistió a hacer una comparación sencilla: un kilómetro de autovía cuesta unos 10 millones de euros y menos de dos kilómetros del tranvía llega a los 80 millones en Sevilla.
A los inconvenientes económicos del tranvía hay que sumar los problemas que ocasionó la construcción de su trazado con la destrucción de hornos almohades de los siglos XII y XIII en la Puerta de Jerez, la paralización de las obras en la Plaza Nueva al encontrarse restos del convento de San Francisco y la aparición de una necrópolis islámica en la avenida de la Constitución.
Las organizaciones ecologistas vigilaron también de cerca las obras y no pasó inadvertida la tala de 121 árboles también en la Avenida. El Gobierno municipal se comprometió a reponer tantos árboles como habían desaparecido y otro centenar más. Mientras, las obras del tranvía y de la peatonalización despertaron también las protestas de los cocheros de caballos y de los taxistas que no han ahorrado esfuerzos a la hora de movilizarse.
Luces y sombras de un tranvía diseñado para cruzar el centro de la ciudad, pero cuyo trazado empezará a ampliarse justo hacia el lado contrario, San Bernardo.
http://actualidad.terra.es/provincias/s ... 966424.htm👍0👎0