Medio metro de escalón para subir al tren en Passeig de Gràcia
El acceso del andén a los nuevos trenes que van al aeropuerto es muy difícil
Las personas mayores no pueden hacerlo solas". Joan acaba de apearse de un flamante Civia, el modelo de tren de cercanías que cubre el trayecto entre la estación de França y el aeropuerto de El Prat. Al apearse, este treintañero ha tenido problemas, porque el escalón que se abre bajo la puerta del tren queda medio metro por encima del andén. Ciertamente los mayores tienen enormes problemas para subir y bajar de los trenes en el apeadero del centro de Barcelona, una estación que, como otras, no está adaptada a gente con movilidad reducida.
Con la aparición de los Civia, esos trenes con "morro" similar al del AVE, el problema se hace más patente. Si el escalón de otro cercanías ya queda a unos 35 centímetros del andén, el de un Civia está a medio metro. Helena, una viajera que a diario coge el tren en Passeig de Gràcia, dice que "un día, alguien caerá y la tendremos".
El Civia, entre otras comodidades, cuenta con una escalerilla extensible desde una de sus puertas, en el centro del convoy, que deja el escalón más bajo del suelo. Para uso de personas en silla de ruedas, puede extenderse hasta el suelo, para poder elevarse luego, como se hace en los autobuses adaptados. Pero eso sólo ocurre con una de sus puertas. Quienes van cargados de pesadas maletas han de hacer esfuerzos para entrar y salir del tren.
Carla, una joven brasileña residente en Barcelona, fue una de las muchas que ayer mismo, llegando del aeropuerto, tuvo que saltar al andén para, desde abajo, hacer descender con cierta dificultad sus maletas. "He estado en muchas estaciones de tren, pero esta altura (de andén a escalón del tren) me parece que no me la había encontrado aún".
La altura de los accesos al Civia está calculada para adaptar la entrada y salida de pasajeros a un nivel de andén que se cumple en la estación del aeropuerto o en la de Sants. El apeadero de Gràcia no está adaptado a las personas con movilidad reducida e incumple la normativa que es obligatoria en todas las estaciones nuevas. Igualmente fuera de norma es que no se pueda acceder al vestíbulo ni mucho menos a los andenes de paseo de Gràcia en silla de ruedas. No hay ascensores ni escaleras mecánicas para llegar a pie de tren.
Ocurre en otros puntos importantes de la red ferroviaria barcelonesa. Las estaciones de Arc de Triomf (que conecta también con el metro) o la de Sant Andreu Comtal, adolecen de mínimos en accesibilidad.
Se mejorará en el futuro, pero queda aún lejos. En el caso de la estación de paseo de Gràcia se está elaborando un proyecto de reforma para dotarla de ascensores y elevar los andenes, además de mejorar la climatización. La reforma de Sant Andreu Comtal, también prevista, está ligada a la de todo el corredor del plan Sant Andreu-Sagrera, con la nueva estación del AVE incluida. Hasta entonces, para llegar a los andenes, no habrá alternativa a subir y bajar escaleras. Los trabajos de reforma en Arc del Triomf sí se han iniciado hace unos meses, y han de acabar, con la estación ya adaptada a lo largo del año 2009.







